domingo, marzo 16, 2008

Systemic vitalism, or the distinction of teleonomy from teleology

The concept of "vitalism" has been traditionally associated to pseudoscience, a metaphysical concept away from any empirisism. It is often referred to as the action of a "vital force" or "entelechy" proper to organic matter, that governs and directs living processes. However, Ortega y Gasset (see the post below) defines vitalism as "any biological theory that considers organic phenomena irreductible to physico-chemical principles" and states that it can be conceived from two radically different points of view: a) the assumption of a special form of entelechy or "vital force" distinct from physicochemical forces, or b) a rigurous empiric approach to study vital phenomena in the feral peculiarity they manifest, without assuming any mysticism, but avoiding a dramatic reduction to its physical properties.

In light of this distinction it is worthwhile to recall some concepts such as "emergence", a core notion of complex systems. "Emergent properties" are not properties of any component of the system, but of the system as a whole. Examples vary from "hurricanes" to "swarm intelligence" and "consciousness". As opossed to pseudoscientific vitalism, emergence is not restricted to organic matter, but is proper to systems.

Teleonomy is a term coined for the "apparent purposefulness" of living processes, as contrasted from "teleology", a concept that indicates intention of an external agent. We may well accept the distinction, although it is a common vice in scientist to confuse them, but an important question still remains: what is the biological process that lets us, as observers, to recall teleonomy?

Ernst Mayr (1965) have said: "It would seem useful to rigidly restrict the term teleonomic to systems operating on the basis of a program of coded information", but do we need to recall "information" to explain "apparent purposefulness"? It seems to me that to invoke "coded information" is as finalist as invoking an entelechy's "intention", so it would not be an acceptable biological answer.

It seems that our mechanicist tradition has forced us to reduce causes to the physico-chemical conformation, rather than to the organization. This reductionism has not only been uncapable of explaining biological phenomena, but has kept biologists in an Aristotelian "formal cause" reasoning, where genetic information is the entelechy able to determine the parts and relationships within organisms, thereby equating the metaphysical and organisational forms of vitalism.

A systemic answer to the "apparent purposefulness" dilemma can be envisioned by recalling the ontogenic phenotype/ontogenic niche relationship (the particular manner of living of an organism of a certain lineage). So when an investigator is observing an organism she recognizes a particular behaviour and can visualize a response for a given situation: she is bringing forth an operational congruence (adaptation) of the organism with its niche, that although pertains to the virtual domain of her observations, would seem to respond to an "apparent purposefulness". However, the organism is free to display behaviours distinct from those expected by the observed, as long as it maintains its adaptation, so the "apparent purposefulness" is only an observational artifact proper to the mind of the investigator accostumed to observe configurations.

Rodrigo Suárez

10 comentarios:

Sanders dijo...

excelente!!!

Sanders dijo...

sobre todo eso del final sobre el apparent purposefulnes, quedó bien claro.

Servidores dijo...

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Chico dijo...

Eu gosto da crítica de Gunther Stent a idéia de que o desarrallo é um processo teleonômico ou programado. Ele faz uma analogia com o processo de sucessão ecológica:
"[As sucessões ecológicas] são fenômenos regulares, no sentido de que uma estrutura ecológica mais ou mais menos previsível surge através de um padrão estereotipado de etapas intermediárias, em que as abundâncias relativas dos vários tipos de flora e de fauna seguem uma seqüência bem definida. A regularidade destes fenômenos não é obviamente a conseqüência de um programa ecológico codificado no genoma dos táxons envolvidos. Ao invés, ele surge através de uma cascata histórica de interações estocásticas complexas entre as várias biotas (nas quais os genes desempenham um papel importante, naturalmente) e o mundo como tal. (STENT, G. S. Strength and weakness of the genetic approach to the development of the nervous system. Annual Review of Neuroscience, v.4, p.163-94. 1981. , p. 81)

A repetição de um processo não é evidência de um programa, um propósito ou um controle central e preexistente. O fato de que uma proteína secretada em um determinado período pela mesoderma encontra sempre outra proteína secretada pela ectderma com a qual interage não é evidência de um programa ou propósito. São relações que acontecem e se conservam contingentemente a cada repetição do processo ontogenético.

Sanders dijo...

Estupenda la analogía de los ecosistemas!!!

Se trata en parte de desterrar el (dominante) pensamiento teleológico del desarrollo. El desarrollo y el fenotipo, es la consecuencia, y no causa, de que las condiciones se repiten. Cambian las condiciones recurrentes, y cambia el fenotipo conservado.

En realidad es el observador el que impone la idea de "programa" sobre cualquier proceso que se repita en una secuencia regular de pasos; pero al igual que el "propósito aparente", la secuencia podría ser otra que la esperada, y el "programa" corresponde a un artefacto cognitivo de tener los cambios esperados. qtalca?

Cristian dijo...

Definitivamente el estudio de las interacciones entre organismos necesita una aproximacion que considere plasticidad, desarrollo y contexto dependencia en "lo adaptativo" o "funcional" que puede resultar una determinada conducta para el observador...
El caso que mencionas de los enjambres es super bueno, por que la "desicion" de donde finalmente se establece la colmena despues del periodo de "swarming" es el resultado de la dinamica que se genera con los viajes de las abejas exploradoras con el resto...

Cristian dijo...

Respecto al asunto de las ecologia de sucesiones-propiedades emergentes, Esta el caso del llamado Skunk cabbage (Symplocarpus foetidus), que es una planta rarisima del hemisferio norte. La inflorecencia se abre paso a travez de la nieve generando calor (30oC). Esta ademas tiene un fuerte olor muy rancio, aparentemente estos dos caracteristicas ocurren por el mismo proceso bioquimico. Un Dr Pangloss cualquiera podria ir y asumir que el generar calor es lo mas adaptativo que hay por que derrite la nieve y atrae a los pocos bichos que hay alrededor..
Bueno, el problema que esta plantita deriva de un grupo de plantas tropicales que hace exactamente lo mismo y donde derretir la nieve no tiene nada que ver...

Bueno ocurre consecuentemente que en las zonas donde empieza a desarrollarse las inflorecencias de esta planta aprovechandose del panico crecen a su alrededor otras matitas emergentemente, la fisiologia del Skunk cabbage pasa por "facilitador" de la sucesion ecologica de estos lugares nevados...

Anónimo dijo...

O reconhecimento do observador é fundamental para se libertar da idéia de teleonomia. Como disse Oyama, uma estrutura é considerada um programa sempre depois de ser realizada e, portanto, é uma descrição a posteriori, não instruções a priori para produzir a estrutura.
Ademais, que rico o exemplo da sucessão na neve!

RSUAREZ dijo...

El último paper de Maturana se refiere a las operaciones del sistema nervioso para comprender la naturaleza de las "realidades virtuales" (p. ej. los sueños) y su implicancia en el emocionar humano.
Dice: "El sistema nervioso opera como un detector de configuraciones de relaciones de actividades internas", aludiendo al hecho de que el SN detecta configuraciones propias de su clausura operacional y no "representando" algo externo. De ahí la imposibilidad de detectar ilusión de percepción. Y aclara que la distinción de realidades virtuales de no-virtuales pertenece al dominio cultural de operaciones del lenguaje y no al operar del sistema nervioso.

En este sentido, la "teleonomía" no es más que un constructo del observador, que al reconocer configuraciones suele adjudicarlo a una "realidad" -sin paréntesis- como si el patrón observado fuese producto de la acción de algún agente. Pero esta distinción da cuenta del operar del observador, y no guarda relación con la naturaleza del sistema.

Una cosa es entender la dinámica de la emergencia de relaciones de un sistema, y su conservación contingente en la descendencia, y otra cosa es distinguir el tipo de operaciones del observador. Pero en ningún caso lo segundo es la explicación de lo primero.

H. Maturana Romesín (2007) The biological foundations of virtual realities and their implications for human existence" Constructivist Foundations, vol. 3, no. 2. p 109-114. tengo el pdf bajado de la revista (hay q suscribirse gratis) por si alguien lo quiere por mail.

Sanders dijo...

Suena re-interesante, diablete, a ver si después te explayas

Suárez plis mándame el pdf al toque al yahoo plis, algo había escuchado de un paper güendi y hace meses que lo ando buscando...

Ayer encontré un HTML de "The origin and conservation of self-consciousness: Reflections on four questions by Heinz von Foerster"...
Resulta que ahora ya no lo encuentro...lo habran sacado. Taba wendi, alcance a imprimirlo, a lo mejor hago un post...pegandole bastante más al cosío que Kauffman, de seguro, jajaja